Mi Recomendación Sobre El Tratamiento De Las Hemorroides

Si has probado muchos tipos de soluciones para las hemorroides entonces entenderás las diferencias respecto al uso de cada una de ellas. En este artículo, voy a comentar lo que cada una de estas soluciones hace para el cuerpo, cómo tratan de resolver el problema de las hemorroides y la verdad cruda y controvertida sobre la mayoría de ellas.

La primera de las formas populares de tratar las hemorroides es las cremas, usadas en forma de tratamiento tópico aplicado a la zona rectal externa con el objetivo de aliviar los vasos sanguíneos. Esto crea una relajación del tejido de forma que no se inflame tanto. Una vez disminuye la inflamación, es menos probable que la hemorroide duela. Esto es estupendo porque produce cierto alivio de forma temporal pero, desafortunadamente, es prácticamente seguro que volverá a inflamarse y a doler.

La segunda forma de tratamiento también es muy popular. Se trata de supositorios que se insertan en el recto con el propósito de aportar humedad a la zona de la hemorroide, creando un efecto lubricante cuando llega la siguiente presión rectal. El objetivo es asegurar que la hemorroide cura sin que vuelva a romperse. Para algunas personas funciona bien, pero para otras no. Merece la pena probarlo.

El tercer tipo son las pastillas que sirven para regular la presión de la sangre en el sistema. Este tratamiento puede tener efectos secundarios pero en general se utiliza para reforzar el tejido venoso de forma que las hemorroides se hacen más resistentes a dar problemas. Es un enfoque no exento de problemas y no dirigido específicamente a curar las hemorroides. Como hemos comentado, puede ocasionar problemas colaterales.

Estas tres formas de tratamiento son las más comunes. Una vez se han agotado, todavía tienes opciones como la crioterapia o la cirugía. Todo depende de cada caso individual y de lo que estás dispuesto a tolerar. En mi experiencia personal, es mejor probar primero las opciones más seguras, antes de utilizar las medidas más extremas. Incluso si el dolor es insoportable, todavía puedes encontrar alivio con el uso de estos métodos. Lo que ocurre es que no son satisfactorios a largo plazo.

Ahora, no todas las esperanzas están perdidas. Tengo una solución que me ha sorprendido agradablemente. Me gustaría probar un remedio natural, totalmente seguro que trabaja en unos pocos días. Se llama “Sistema H Milagro” y puedes encontrar más información en http://www.milagrohemorroides.com/milagro-hemorroides. Está apoyado por cientos, si no miles de historias exitosas en el mundillo de la medicina alternativa. El sistema incluye recursos sobre ingredientes, cuadros, lecciones de audio y básicamente todo lo que necesitas para curar las hemorroides de una vez por todas. Yo lo recomiendo sinceramente. Basta con ver los testimonios de usuarios que han ganado la batalla a las peores hemorroides.

Dietas para Curar Hemorroides

Consejos Nutricionales Para Las Hemorroides

Si estás buscando un plan de dieta para combatir las hemorroides, aquí vas a encontrar consejos de alimentación para prevenir esas venas inflamadas, dolorosas y para curar las hemorroides con dieta.

Los siguientes consejos nutricionales son muy buenos para aliviar las hemorroides si ya las tienes, o para prevenir la formación de hemorroides si piensas que puedes llegar a padecerlas.

Estas recomendaciones se basan en la experiencia previa de muchas personas que han padecido almorranas y han buscado remedios naturales para su prevención. Después de leer este artículo, vas a entender por qué una dieta rica en fibras y bioflavonoides, además de evitar comidas irritantes, es de gran importancia si quieres eliminar las hemorroides para siempre.

  1. Aumenta el consumo de fibras

La fibra de la dieta es la parte de los alimentos provenientes de las plantas, que las enzimas de tu cuerpo no pueden digerir. Por eso no se absorben y no pueden usarse para obtener energía. Las fibras dietéticas pueden clasificarse en dos grupos: las solubles y las insolubles. Las fibras solubles forman un gel cuando se mezclan con agua mientras que las insolubles no se mezclan con el agua y pasan por el intestino prácticamente intactas. Las fibras solubles ayudan a formar heces más grandes y blandas, lo que las hace más fáciles de pasar. Esto reduce el riesgo de estreñimiento.

El estreñimiento causa irritación de las hemorroides existentes, a la vez que aumenta las posibilidades de que aparezcan hemorroides que no tenías antes.

Para evitar distensión abdominal (la barriga se hincha por los gases), debes añadir la fibra a tu dieta de forma gradual. También es muy importante beber suficiente agua, porque de otro modo la fibra sin agua va a producir el efecto contrario al deseado. Si no bebes agua tomando fibra, vas a tener estreñimiento y eso te va a producir hemorroides.

Aquí tienes una lista de alimentos excelentes ricos en fibras solubles:

  • Zanahorias
  • Avena
  • Guisantes
  • Judías, habichuelas
  • Manzanas
  • Cebada
  • Bayas
  • Psilio, ispagula
  1. Consume alimentos ricos en bioflavonoides

Toda dieta para las hemorroides debe contener productos ricos en bioflavonoides. Los flavonoides son un grupo de compuestos que se encuentran de forma natural en las plantas. Estas sustancias son las que dan los vivos colores a plantas y frutas, además de ayudarlas a luchar contra el ataque de los insectos y microbios. Existen muchas pruebas de que los flavonoides no solo ayudan a las plantas, sino también a las personas. Algunos estudios han encontrado una asociación entre el consumo de flavonoides y mejoras de síntomas de hemorroides como el picor y el sangrado. Se piensa que los efectos beneficiosos de los bioflavonoides se centran en reforzar las paredes de los vasos sanguíneos y prevenir los radicales libres dentro de las venas.

  1. Evita alimentos irritantes

Uno de los mejores consejos dietéticos para las hemorroides consiste en evitar alimentos que irritan a su paso por el ano, como por ejemplo los cítricos, el café, los tomates, las especias picantes. Estas sustancias agravan las hemorroides.

Acude aquí si deseas saber más sobre curar hemorroides de forma natural.

Cómo Prevenir Las Hemorroides

La mejor forma de prevenir las hemorroides es procurar que las heces estén siempre blandas. Para prevenir las hemorroides y evitar los síntomas de las hemorroides podemos hacer lo siguiente:

  • Come alimentos con alto contenido en fibras. Come más frutas, vegetales y granos enteros. Esto ablanda las heces y las aumenta de volumen, lo que te ayudará a evitar el estreñimiento y tener que apretar mucho, lo cual es la causa de las hemorroides o provoca un empeoramiento de los síntomas de las hemorroides si ya están presentes. Las fibras hay que añadirlas a la dieta despacio, para evitar problemas con el gas.
  • Toma muchos líquidos. Bebe de seis a ocho vasos de agua y otros líquidos, pero no alcohol, cada día, para evitar el estreñimiento.
  • Considera los suplementos de fibras. Muchas personas no toman las cantidades recomendadas de fibra en la dieta diaria (de 20 a 35 gramos). Los estudios han demostrado que los suplementos de fibra que se compran sin receta ayudan a aliviar los síntomas de las hemorroides y su sangrado. Estos productos ayudan a mantener las heces blandas y la regularidad. Si usas suplementos de fibras, asegúrate de tomar todo el líquido que hemos aconsejado antes, porque si no, el estreñimiento que se produce va a ser todavía peor para las hemorroides.
  • No hagas fuerza. Hacer fuerza y contener la respiración al defecar crea una gran presión en las venas del recto.
  • Usa el baño en cuanto sientas la necesidad. Si aguantas hasta que se te pasen las ganas, las heces perderán líquido y se harán más duras, con lo que la evacuación será más difícil.
  • Haz ejercicio. Mantén cierta actividad para prevenir el estreñimiento y evitar la presión en las venas, lo que puede ocurrir después de largos periodos de tiempo sentados o estando de pie sin movernos. El ejercicio puede ayudar también a perder peso, que contribuye a la producción de hemorroides.
  • Evita periodos largos sin movimiento, estando sentado o de pie. Sobre todo estar sentado mucho tiempo aumenta la presión en las venas del recto y del ano.

Parámetros Prácticos Para El Manejo De Las Hemorroides

La Sociedad Americana de Cirujanos del Colon y del Recto se dedica a asegurar la mejor calidad en el cuidado del paciente mediante los avances de la ciencia, prevención y manejo de trastornos y enfermedades del colon, recto y ano. El Comité de Estándares se compone de miembros de la Sociedad que han sido elegidos porque han demostrado experiencia en la especialidad de cirugía del colon y recto.

Este Comité se creó para dirigir esfuerzos internacionales para la definición del cuidado de calidad para enfermedades relacionadas con el colon, recto y ano. Esto está acompañado por el desarrollo de Guías de Práctica Clínica (GPC) basadas en las mejores pruebas disponibles. Se trata de guías inclusivas, no prescriptivas. Su objetivo es proporcionar información sobre qué decisiones pueden tomarse, más que dictar una forma específica de tratamiento.

La intención de estas guías es que se usen por todos los médicos, trabajadores sanitarios y pacientes que deseen información sobre el manejo de las enfermedades contempladas por los temas cubiertos en estas guías. Debería reconocerse que estas guías no pretenden incluir todos los métodos de cuidado o excluir los métodos de atención dirigidos de forma razonable a obtener los mismos resultados.

El juicio último en relación a lo apropiado de un procedimiento específico debe hacerse por el médico a la luz de todas las circunstancias que presente el paciente individual.

¿Cuál Es El Problema?

Con más de 10 millones de pacientes con síntomas hemorroidales en Estados Unidos, las hemorroides representan uno de los procesos médicos y quirúrgicos más comunes. Se estima que más del 50% de la población por encima de los 50 años de edad ha experimentado problemas de hemorroides.

Desafortunadamente, muchos de los trastornos anorrectales se atribuyen de forma inapropiada a las hemorroides; por ello, es de enorme importancia que todos aquellos que traten pacientes con hemorroides, tengan un entendimiento claro sobre la evaluación y el manejo de este proceso. La información contenida en este artículo abarcan tanto el diagnóstico como las modalidades terapéuticas en el manejo de la enfermedad hemorroidal.

Recomendaciones

1. La evaluación de los pacientes con hemorroides debería incluir una historia dirigida y un examen físico. Esta es una recomendación fuerte, pero basada en evidencias de calidad baja.

El diagnóstico de hemorroides es casi siempre clínico. La valoración inicial debería incluir una historia dirigida y completa, además de una exploración física, centrándose en la extensión, gravedad y duración de los síntomas tales como sangrado, prolapso, temas de higiene y dolor, así como la toma de fibras y de líquidos.

Además, una revisión cuidadosa de los hábitos intestinales incluyendo la frecuencia, consistencia y facilidad de evacuación debería llevarse a cabo.

Todos los pacientes con sangrado rectal requieren una historia familiar detallada haciendo énfasis de forma específica en las enfermedades intestinales. La presencia de enfermedades malignas debería evaluarse para valorar la probabilidad de cáncer de colon y recto, tanto en su presentación esporádica como hereditaria. Con ello, se valorará la conveniencia de una evaluación colónica más extensa (mediante colonoscopia, por ejemplo).

El examen físico incluirá una inspección visual del ano, examen digital y anoscopia y / o proctoscopia buscando evidencia de trombosis o patología anorectal concomitante como fisuras, fístulas, abscesos o evidencia de enfermedad de Crohn. Las hemorroides internas, localizadas por encima de la línea dentada pueden clasificarse según un grado que ayudará a guiar el tratamiento más apropiado. En general no se necesitan pruebas de laboratorio.

Clasificación de las Hemorroides Internas

Grado I: Vasos hemorroidales prominentes, sin prolapso

Grado II: Prolapso con la maniobra de Valsalva con reducción espontánea

Grado III: Prolapso con Valsalva que requiere reducción manual

Grado IV: Prolapso crónico con reducción manual no efectiva

2. Está indicada la evaluación completa endoscópica del colon en pacientes seleccionados con hemorroides y sangrado rectal. Grado de recomendación fuerte basado en evidencia de calidad moderada.

Aunque se asocian normalmente con hemorroides, los motivos de consulta sobre sangrado rectal pueden ser el síntoma de otra enfermedad como el cáncer colorrectal, enfermedad intestinal inflamatoria, otras colitis, enfermedad diverticular y la angiodisplasia.

Una historia personal concienzuda, una historia familiar detallada y un examen físico, que puede incluir proctoscopia y/o sigmoidoscopia flexible, identificará los pacientes de alto riesgo. Estos van a requerir una evaluación más extensa.

Los pacientes que cumplan los criterios deberían pasar por una evaluación completa del colon mediante colonoscopia. Los pacientes para los que no sea posible la colonoscopia pueden considerar la opción de sigmoidoscopia flexible más enema de bario.

3. Los cambios dietéticos consistentes en un consumo adecuado de líquidos y de fibras es la terapia no intervencionista principal, de primera línea, para los pacientes con hemorroides sintomáticas. Esta es una recomendación fuerte, basada en evidencias de calidad moderada.

El estreñimiento y la alteración de los hábitos intestinales pueden jugar un papel significativo en muchos pacientes con hemorroides sintomáticas. Para los grados III y IV pueden necesitarse tratamientos más agresivos como una operación, pero para los casos menos graves o avanzados el aumento del consumo de fibras en la dieta y de la toma de líquidos se ha mostrado que mejoran los síntomas del prolapso medio a moderado y del sangrado.

A los pacientes también debe aconsejarse el mantenimiento de hábitos intestinales apropiados, para evitar el sangrado y el prolapso.

4. La mayoría de pacientes con grados I, II y III de enfermedad hemorroidal en los que el tratamiento médico falla pueden tratarse mediante tratamientos ambulatorios como las bandas elásticas, la escleroterapia y la coagulación con infrarrojos. La banda hemorroidal es la opción más efectiva. Fuerte recomendación basada en evidencias de calidad media.

Los objetivos del tratamiento ambulatorio son 3:

  • disminuir la vascularidad
  • reducir el tejido redundante
  • aumentar la fijación hemorroidal a la pared rectal para minimizar el prolapso

Estos procedimientos se toleran relativamente bien, causando molestias y dolor mínimos. Sin embargo, los pacientes deberán entender que hay una tasa de recurrencias (las hemorroides pueden volver) que es variable, por lo que pueden necesitarse aplicaciones repetidas.

Ligadura con Banda de Goma. La ligadura con banda de goma se usa con frecuencia y es efectiva para tratar hemorroides internas sintomáticas. Sin embargo, el riesgo de complicaciones, aunque bajo, y el dolor tienden a ser más grandes que con otras modalidades de tratamiento. Las complicaciones más comunes son el dolor anorrectal, el sangrado rectal, hemorroides externas trombosadas y síntomas vasovagales, lo que ocurre entre el 1% y el 3% de los pacientes. En pacientes que toman productos anticoagulantes está contraindicado este procedimiento debido al exceso de sangrado después de llevar a cabo el procedimiento.

Escleroterapia. Se realiza mediante la inyección de 3 a 5 ml de un esclerosante en la hemorroide interna. Es un procedimiento relativamente sencillo que puede usarse para hemorroides internas sangrantes y pequeñas. Los porcentajes de éxito están entre el 75% y el 89% para hemorroides de grados I a III. Desafortunadamente, el seguimiento a más largo plazo muestra tasas de recurrencia mayores que con otros procedimientos. Este enfoque puede ser atractivo para los pacientes que tienen tendencia al sangrado, como los que toman productos antiagregantes plaquetarios o anticoagulantes. Las complicaciones son raras.

Coagulación Infrarroja. La coagulación infrarroja consiste en la aplicación directa de ondas infrarrojas que da lugar a necrosis de las proteínas dentro de la hemorroide. Se usa sobre todo para las hemorroides de grado I y II.

5. La mayoría de pacientes con hemorroides externas trombosadas se benefician de la excisión quirúrgica dentro de las 72 horas del inicio de los síntomas. Fuerte grado de recomendación basado en evidencias de baja calidad.

Aunque la mayoría de pacientes tratados de forma conservadora experimentarán una resolución final de sus síntomas, la excisión de las hemorroides externas trombosadas resulta en una resolución más rápida de los síntomas, menor incidencia de recurrencias e intervalos de remisión más largos. La mayoría de las excisiones se pueden hacer en el medio ambulatorio, pero otras pueden necesitar intervención quirúrgica más extensiva en el quirófano.

6. La hemorroidectomía quirúrgica debería reservarse para pacientes que son refractarios a los procedimientos ambulatorios, que tienen hemorroides externas grandes, o que tienen hemorroides internas y externas combinadas con prolapso significativo (grados III a IV). Fuerte recomendación basada en evidencia de calidad moderada.

Hemorroidectomía. La excisión quirúrgica de las hemorroides sigue siendo un tratamiento muy efectivo. En general, debería reservarse para pacientes en los que el tratamiento ambulatorio falló o no pueden tolerar esos procedimientos. La hemorroidectomía puede ser el tratamiento más efectivo para pacientes con hemorroides de grado III, pero se asocia con dolor postoperatorio y la tasa de complicaciones más elevada.

Hemorroidopexia. Este procedimiento usa un aparato grapador de forma circular que reseca las hemorroides internas y fija el tejido restante en su sitio. Aunque es efectivo para las hemorroides internas prolapsadas, puede no ser adecuado para las hemorroides externas.

Hemorroidectomía Guiada por Doppler. La ligadura hemorroidal guiada por Doppler es un procedimiento que usa un anoscopio con una sonda Doppler para la identificación del suministro arterial de cada hemorroide que se liga de forma subsecuente. Un beneficio potencial de este procedimiento es que no se extirpa ningún tejido y el dolor postoperatorio es menor.

En definitiva, siempre que sea posible aconsejamos recurrir a los remedios naturales para el tratamiento de las hemorroides, debido en parte a la cantidad de efectos secundarios y complicaciones que acompañan a los métodos más agresivos.

Tratamientos Seguros Para Las Hemorroides En El Embarazo

Pregunta:

Estoy en el tercer trimestre de mi primer embarazo y mancho cuando voy al baño. Tengo hemorroides. ¿Qué tratamientos son seguros?

Respuesta:

El embarazo y el parto vaginal predisponen a las mujeres a desarrollar hemorroides debido a los cambios hormonales y a la presión intra-abdominal. Se estima que del 25% al 35% de las mujeres embarazadas sufren de hemorroides. En ciertas poblaciones, hasta el 85% de las embarazadas se ven afectadas por las hemorroides en el tercer trimestre.

Las hemorroides ocurren cuando las venas hemorroidales externas se convierten en varicosas (más grandes e inflamadas), lo que causa picor, quemazón, inflamaciones dolorosas en la zona anal, disquesia (movimientos intestinales dolorosos) y sangrado.

 El dolor durante los movimientos intestinales y el sangrado suelen ser los primeros síntomas de las hemorroides

Es muy importante aclarar que las hemorroides no son la única causa de sangrado rectal y el médico debería confirmar el diagnóstico antes de empezar el tratamiento. Las hemorroides deben tratarse, con el fin de prevenir complicaciones serias, como la inflamación, la trombosis y el prolapso.

Tratamiento

La mayor parte de las modalidades de esta enfermedad se pueden tratar con éxito mediante tratamientos conservadores como el incremento del contenido en fibra de la dieta, compuestos reblandecedores de las heces, tomar más líquido, analgésicos anti-hemorroides y entrenamiento de los hábitos intestinales. Sin embargo, la mayoría de las evidencias sobre el tratamiento exitoso de las hemorroides se han llevado a cabo sin tener en cuenta las mujeres embarazadas.

Una revisión sistemática reciente sobre ensayos clínicos publicados y no publicados, que incluía el análisis de más de 350 pacientes, mostró que los laxantes en forma de fibra tenían un efecto beneficioso en el tratamiento de las hemorroides sintomáticas. Cuando se disminuye la fuerza durante los movimientos intestinales, las venas hemorroidales internas se reducen de tamaño y los síntomas mejoran.

Los baños de asiento con agua caliente (de 40 a 50 grados centígrados durante 10 minutos), normalmente mejoran el dolor anal. Los supositorios y cremas que contienen anestésicos locales, astringentes suaves o esteroides están disponibles.

Las terapias más agresivas tales como la escleroterapia, la crioterapia o la cirugía se reservan para pacientes que tienen síntomas persistentes después de un mes de tratamiento conservador (ver párrafo anterior).

Estudios recientes han mostrado un efecto beneficioso de las inyecciones de toxina botulínica como tratamiento para las fisuras anales crónicas y las hemorroides. Sin embargo, está contraindicada en el embarazo y lactancia, debido a su mecanismo de acción.

Aunque la mayoría de las mujeres embarazadas experimentan mejoras o la resolución completa de sus síntomas con las medidas convencionales mencionadas en este artículo, algunas mujeres necesitarán medicamentos. El tratamiento oral con:

  • rutósidos
  • hidrosmina
  • Centella asiática
  • flavodato disódico
  • extracto de pepita de uva

puede disminuir la fragilidad capilar y reducir los síntomas mejorando la microcirculación y la insuficiencia venosa. Sin embargo, la evidencia sobre su seguridad en el embarazo todavía no es concluyente.

Tratamiento tópico

Las medicaciones tópicas con efectos analgésicos y anti-inflamatorios producen efectos beneficiosos locales a corto plazo, mejorando la incomodidad, el dolor y el sangrado. Pueden usarse en embarazadas debido a su grado de absorción limitado; sin embargo, la seguridad de su administración en embarazadas no se ha documentado de forma adecuada.

Estas cremas se han usado durante más de 25 años y han demostrado su efectividad aunque, repetimos, no se conoce exactamente su grado de seguridad para embarazadas.

Hemorroides y Embarazo

Las hemorroides son un problema común en el embarazo. Existe una serie de razones que hacen del embarazo un factor de riesgo para las hemorroides, sobre todo durante el tercer trimestre de embarazo. Lo primero a tener en cuenta es que las mujeres embarazadas tienen tendencia al estreñimiento. La necesidad de empujar mucho durante el movimiento intestinal para expulsar las heces, hace que aumente mucho la presión ano-rectal y, con ello, el riesgo de hemorroides.

Otra de las causas de hemorroides durante el embarazo es la presión pélvica aumentada, producida por la presión del útero que va creciendo. Esta presión excesiva hace que el flujo sanguíneo de la parte pélvica del cuerpo disminuya, con lo que puede remansarse y dar lugar a dilatación e inflamación de las venas. Cuando esto ocurre con las venas de la zona anorectal, tenemos las hemorroides.

Un aumento en la hormona progesterona afecta las paredes venosas, haciéndolas más fáciles de dilatar. La progesterona también se asocia al enlentecimiento del tránsito intestinal, lo que conduce al estreñimiento.

Aunque las hemorroides y el embarazo van de la mano la mayor parte de las veces, existen formas de minimizar las molestias.

Tratamiento

El tratamiento de las hemorroides va desde la aplicación de cambios en la dieta, medicamentos, o remedios caseros sencillos. Hay muchísimos tratamientos naturales para las hemorroides que están disponibles. Estos remedios son tan efectivos, si no más, como los anteriores a la hora de producir alivio debido a las hemorroides.

Algunos remedios caseros para las hemorroides durante el embarazo son la aplicación de paquetes de hielo sobre el área afectada y tomar baños de asiento con agua caliente. El hielo puede ayudar a disminuir la inflamación de las venas, mientras que el baño caliente ayuda a incrementar el flujo sanguíneo del área afectada. Otro truco muy bueno para conseguir alivio es sentarse encima de una almohada tipo donut, con un agujero en el centro. La disminución de la presión de la zona ayuda a curar y a disminuir el dolor.

Las cremas y otros medicamentos también son formas apropiadas de aliviar el problema de las hemorroides durante el embarazo. Sin embargo, puede haber efectos secundarios. Antes de usar una crema sin receta, debemos comentarlo con nuestro doctor primero. Un profesional tendrá la capacidad de recomendar un tratamiento seguro para las hemorroides.

Por motivos de seguridad, las hemorroides del embarazo deberían tratarse con productos totalmente naturales, en vez de con productos basados en la química. Los tratamientos naturales para las hemorroides están en aumento y trabajan con nuestro cuerpo entrando en la corriente sanguínea. Si las hemorroides se producen durante el tercer trimestre, lo cual es muy factible, el tratamiento es principalmente sintomático. La mayor parte de situaciones pueden tratarse mediante:

  • aumento del contenido en fibra de la dieta
  • administración de reblandecedores de las heces
  • aumento de la toma de líquidos
  • entrenamiento en los hábitos de ir al lavabo

Estos tratamientos completamente naturales son más seguros y mucho más efectivos para las hemorroides en el embarazo. Dicho esto, la guía de nuestro doctor es la mejor, especialmente durante el embarazo. Si el doctor aprueba los ingredientes, entonces podemos empezar a usarlos para tratar las hemorroides durante el embarazo y conseguir el correspondiente alivio.

Seguridad

Aunque ninguno de los componentes de los agentes anti-hemorroides en crema se ha analizado respecto a la seguridad de su administración durante el embarazo, es  poco probable que sus constituyentes (anestésicos, corticoides, o anti-inflamatorios) puedan perjudicar al feto durante el tercer trimestre. En la mayoría de las mujeres las molestias desaparecen poco después del parto.

Qué Son Las Hemorroides

¿Sabías que las hemorroides son una buena cosa? Tú ya conoces el sentimiento de cuando estás ahí en la autopista parado en medio de un atasco de tráfico de camino a casa, y de repente sientes un retortijón de vientre como si te estuviera diciendo: “Sería mejor que encontrases un baño ¡AHORA!” pero estás en el atasco a las 5:30 de la tarde y tu salida está justo a 3 millas de distancia, de forma que le dices a tu cuerpo “Contente, 10 minutos más y estarás en casa”

La capacidad de tu cuerpo para hacer esto radica precisamente en el tejido hemorroidal. Las pequeñas hemorroides que te pican, queman y molestan y que típicamente tratas de forma tópica con remedios que puedes adquirir con facilidad están siempre presentes en la zona anal, y tienen un objetivo positivo.

Éstas son hemorroides saludables, realmente. La habilidad del ano para “contenerse” cuando es necesario, para que no salga nada cuando estás tosiendo o estornudando tiene que ver con las hemorroides cuando hacen su trabajo. Las hemorroides no saludables son las que sangran, están inflamadas y son tan incómodas que ni puedes sentarte.

Algunas personas sufren de hemorroides sangrantes. Esto está causado normalmente por las hemorroides internas. Debido a que es difícil verlas, no sabemos que están ahí. Esta es la causa más común de sangrado anal.

Hay, generalmente una urgencia para ir al baño, justo después de haber ido. Esta presión continua sobre el área rectal es la que hace que la hemorroide sangre. El pequeño sangrado normalmente se observa cuando nos estamos limpiando.

Las hemorroides externas son menos comunes, pero representan una forma más aguda del problema. En ocasiones se produce una trombosis en la hemorroide. Estas hemorroides causan sangrado, incomodidad y, si no se tratan de forma adecuada pueden dar lugar a otros problemas de salud.

¿Cuáles Son Los Síntomas De Las Hemorroides?

El término “hemorroide” fue acuñado por Hipócrates y se usó para describir el flujo de sangre alrededor del ano. Es una palabra derivada del griego y se menciona en muchas culturas desde la antigüedad, desde tiempos babilónicos.

¿Puedes imaginarte a Julio César sentado en su trono y sufriendo de hemorroides? Las hemorroides pueden ocurrir a cualquiera. Todos tenemos las mismas oportunidades de tener hemorroides. No hay raza, género o edad. Cualquiera a cualquier edad puede sufrir hemorroides.

En conjunto, se diagnostica más a los hombres que a las mujeres, siendo el sector demográfico más frecuente el de hombres y mujeres de 45 a 65 años. Según diversos sitios web, hay más de 10 millones de personas diagnosticadas de hemorroides en Estados Unidos.

Entonces ¿cuál es la causa de las hemorroides? Los factores de riesgo más comunes son el embarazo, levantar objetos pesados, diarrea excesiva, venas varicosas, diabetes, obesidad, y sentarse de forma inadecuada. Cuando se concentra mucha presión en el área rectal como cuando una mujer durante el parto está empujando o cuando estamos levantando cosas grandes y pesadas.

Aparte de la incomodidad obvia que se sufre cuando experimentamos las hemorroides, aquí presento una serie de síntomas comunes: obviamente el picor y la inflamación toman precedencia.

Se tiene la sensación de que algo ahí abajo te está quemando y protruyendo, haciendo difícil sentarse. Algunas personas usan pequeños cojines para aliviar parte del dolor y molestias producidas por las hemorroides. Aunque no podemos cambiar el hecho de que una mujer tiene que empujar durante el parto, o la forma mediante la cual tenemos que levantar un objeto pesado, las hemorroides tienen tratamiento.

Sangrado de Hemorroides: Causas y Tratamiento

Muchas personas se preguntan sobre el mejor tratamiento para el sangrado hemorroidal. Para identificar el tratamiento correcto, lo primero que debe hacerse es conocer las causas que han conducido al sangrado de las hemorroides en cada caso particular. Una vez se han identificado las causas de las hemorroides sangrantes, es más fácil determinar el mejor tratamiento.

Razones para el Sangrado Hemorroidal

Hay varias razones por las que las hemorroides pueden sangrar. La hemorroide es una vena del recto que se inflama. Debemos recordar que las venas conducen sangre por su interior, de forma que si una hemorroide inflamada se rompe, el resultado es el sangrado, que puede llegar a ser profuso y preocupar al paciente. Esto puede ocurrir tanto a las llamadas hemorroides externas como a las internas. Las almorranas (como se conoce vulgarmente a las formaciones hemorroidales), pueden sangrar, como hemos comentado, por diversos motivos:

1. Una hemorroide interna puede sangrar si el paciente ha tenido problemas con sus movimientos intestinales, es decir, estreñimiento. Al pasar las heces junto a la hemorroide, la fricción que se produce puede dar lugar a que la hemorroide se rompa, produciéndose el sangrado. Cuando una hemorroide interna se rompe, es común darse cuenta por la sangre que aparece después de la expulsión del contenido fecal.

2. En el caso de las hemorroides externas, además de lo comentado anteriormente para las internas, también se puede producir sangrado cuando la persona se limpia el ano con demasiado énfasis.

Tratamientos efectivos

En el caso de hemorroides sangrantes, debemos asegurarnos de lo siguiente:

1. Lo primero será aliviar la mayor cantidad de síntomas posible. Disminuyendo la irritación sobre la zona anorrectal, podemos disminuir el riesgo de sangrado de la hemorroide.

2. Es necesario mantener el área siempre limpia, pero no debemos mostrar exceso de celo al limpiar. Como hemos dicho, esto puede abrir una hemorroide y producir sangrado.

3. Hay productos que no necesitan receta y pueden usarse en el tratamiento de las hemorroides sangrantes. Podemos encontrar cremas para disminuir la irritación, la inflamación, el picor y el dolor. En este caso es importante tener en cuenta las condiciones de uso del producto en cuestión, ya que algunos de ellos no pueden usarse cuando las hemorroides están sangrando. Por otro lado, como siempre indicamos, es muy importante consultar todo posible tratamiento con nuestro médico. Podría haber interacciones con medicamentos que estemos tomando.

4. En algunas ocasiones, cuando el sangrado es importante, el tratamiento no puede realizarse en casa. Cuando son muy grandes, duran más de una semana, o no paran de sangrar, deberemos consultar con un médico o profesional de la salud.

5. Hay una serie de procedimientos que pueden aplicarse en la consulta del médico o en el medio extra-hospitalario. Entre ellas están la ligadura con banda de goma, los rayos infrarrojos, o la hemorroidectomia.